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Nostra Ciència

EpiDisease

INCLIVA
Valencia

Lee el epigenoma para predecir cómo van a evolucionar enfermedades como la sepsis o la escoliosis adolescente.

Leyendo el epigenoma para predecir enfermedades antes de que el médico pueda verlas

Cuando un paciente llega a urgencias con fiebre alta, frecuencia cardiaca elevada y signos de infección, el médico de guardia tiene un problema de información. Sabe que hay una respuesta inmune descontrolada. No sabe si ese paciente irá a casa en 48 horas o a la UCI en cuatro. No sabe si morirá en los próximos días. La sepsis —la respuesta inflamatoria sistémica a una infección grave— mata a once millones de personas al año en el mundo y es la primera causa de muerte en UCI. Y sin embargo, en el momento crítico de la decisión clínica, los médicos trabajan con instrumentos diagnósticos que dicen poco sobre lo que va a pasar.

EpiDisease lleva más de una década trabajando en cambiar eso. Fundada en 2014 como spin-off de INCLIVA, del CIBER del Instituto de Salud Carlos III y la Universitat de València, esta empresa del Parc Científic de la UV fue la primera spin-off del CIBER en España y ha construido una tecnología diagnóstica basada en la epigenética —el estudio de cómo el entorno, el estilo de vida y la historia clínica de cada persona modifican la expresión de sus genes— para desarrollar tests que no solo diagnostican enfermedades, sino que predicen cómo van a evolucionar.

La epigenética como nuevo lenguaje diagnóstico

Para entender lo que hace EpiDisease conviene distinguir entre genóma y epigenóma. El genoma es el código fijo de cada persona: la secuencia de ADN, el código de letras A, T, G, C, que hereda y que no cambia a lo largo de la vida. El epigenoma es la capa de regulación que está por encima: las modificaciones que determinan qué genes se activan y cuáles se silencian según las circunstancias. Un paciente en sepsis grave tiene un epigenoma diferente al de un paciente con un proceso inflamatorio leve o una infección.

Eso es lo que EpiDisease ha aprendido a leer. Y a partir de esa lectura, a construir herramientas diagnósticas que aportan al médico algo que los análisis convencionales no pueden dar: información sobre el futuro del paciente, no solo sobre su estado presente.

El equipo fundador refleja la naturaleza multidisciplinar del proyecto. El Dr. José Luis García Giménez, director ejecutivo de la empresa y coordinador del Grupo de Investigación en Epigenómica y Epigenética Traslacional de INCLIVA, es el motor científico. El profesor Salvador Mena, de la Facultad de Farmacia de la UV, aporta su conocimiento en el mecanismo molecular de la patología. El profesor Federico Pallardó, catedrático de Fisiología en la Facultad de Medicina, la base clínica. La Dra. Lorena Peiró, coordinadora del Biobanco del INCLIVA, la infraestructura de muestras biológicas sin la que ningún desarrollo diagnóstico es posible.

HISTSHOCK: predecir si el paciente de sepsis va a morir

El producto más avanzado de EpiDisease se llama HISTSHOCK. Es un kit de diagnóstico in vitro que mide los niveles de histonas circulantes —proteínas que forman parte del empaquetamiento del ADN y que se liberan al torrente sanguíneo cuando las células mueren de forma masiva— en muestras de plasma, mediante espectrometría de masas.

Lo que hace a HISTSHOCK diferente de cualquier otro test de sepsis existente es su capacidad pronóstica. No solo detecta si hay sepsis: predice si el paciente tiene riesgo de progresar a shock séptico, si deberá ser trasladado a la UCI, si su estado empeorará en las próximas horas, o si tiene un alto riesgo de muerte. En definitiva, mejorar mediante una estrategia de medicina de precisión como actuar en cada paciente con sepsis.

Los ensayos clínicos publicados han demostrado que HISTSHOCK puede mejorar el diagnóstico de sepsis y permite no solo diferenciarla de otros procesos hiperinflamatorios no infecciosos, sino también predecir la progresión a estados mucho más graves —una distinción que tiene consecuencias directas en el tratamiento y que los tests actuales no pueden hacer con fiabilidad. En 2024 arrancó el ensayo clínico multicéntrico internacional de validación, con hospitales en España, Italia, Dinamarca y Países Bajos, financiado con 1,9 millones de euros del CDTI y los fondos Next Generation EU a través del programa del Sello de Excelencia y de un proyecto de Colaboración Público Privada de la Agencia Española de Innovación del Ministerio de Ciencia e Innovación. El objetivo: obtener el marcado CE-IVD para su comercialización en Europa.

El reconocimiento del MIT y el camino al mercado

En 2023, EpiDisease ganó el premio a la empresa más disruptiva y de mayor impacto en el MIT Entrepreneurship Forum Spain, superando a 135 competidores del sector de Ciencias de la Vida. Es un reconocimiento que sitúa a la empresa en el mapa internacional de la biotecnología de diagnóstico, un mercado global en rápido crecimiento impulsado por la demanda de medicina de precisión y la presión sobre los sistemas sanitarios para reducir costes y mejorar resultados.

La historia de EpiDisease es también la historia de una apuesta institucional que ha tardado en llegar pero que ha acabado llegando. Nació en 2014 con el respaldo de INCLIVA, el CIBER y la UV. Construyó su tecnología durante años con financiación competitiva y servicios especializados en epigenética para centros de investigación. Y ahora, con sus productos en fase avanzada de validación clínica, está en el momento más delicado y más prometedor de su trayectoria: el paso del laboratorio al mercado que convierte una herramienta científica en un dispositivo médico que llega a los pacientes.

Cuando HISTSHOCK obtenga el marcado CE, un médico de urgencias en Valencia —o en Milán, o en Copenhague— podrá saber en pocas horas no solo si su paciente tiene sepsis, sino si tiene que prepararse para lo peor. Esa información vale vidas. Y viene de un laboratorio de INCLIVA y de un equipo multidisciplinar de la UV, INCLIVA y CIBER del ISCIII.

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