Ir al contenido principal

Nostra Ciència

Epigenética y envejecimiento ovárico

Proyecto:

El proyecto investiga los mecanismos moleculares implicados en el envejecimiento ovárico, un proceso que limita la fertilidad y condiciona la salud femenina. Mediante técnicas de biología molecular, genómica y proteómica, busca identificar biomarcadores y posibles estrategias de intervención que permitan diagnósticos personalizados y mejoras en la salud reproductiva. Su objetivo: redefinir el reloj biológico y ofrecer nuevas oportunidades de cuidado integral.

Investigadores:

Ana Monteagudo Sánchez

Campo:

Biomedicina y salud | Medicina, biología, epigenética

ODS 3 : Salud y Bienestar

MAP Valencia TEAL

Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA

Valencia, Valencia

Cuando los ovarios envejecen:
ciencia contra el reloj biológico

Vivimos más que nunca. Hemos aprendido a desafiar enfermedades, a prolongar la esperanza de vida y a imaginar futuros más largos y plenos. Pero en ese viaje hacia la longevidad, hay un reloj que parece resistirse a todo avance: el ovario.

Mientras músculos y huesos pueden entrenarse y el corazón puede mantenerse activo durante décadas, la reserva ovárica sigue marcando límites claros a la fertilidad femenina. Y esos límites chocan con un estilo de vida en el que la maternidad se retrasa, los proyectos vitales se diversifican y el deseo de tener hijos llega muchas veces cuando el cuerpo ya se resiste.

El envejecimiento ovárico no es solo una cuestión biológica: es un desafío social, médico y humano que afecta a la salud y al bienestar de millones de mujeres en todo el mundo.

El impacto de la fertilidad

Cada mujer nace con un número finito de ovocitos. Desde el primer latido hasta la madurez, esa reserva disminuye inexorablemente, y con ella la capacidad reproductiva. A partir de los 35 años, la calidad de los ovocitos desciende de manera drástica, aumentando los problemas de fertilidad, los abortos espontáneos y los riesgos en el embarazo.

Hoy sabemos que no se trata únicamente de la cantidad de óvulos, sino de su calidad: del equilibrio entre los genes, las proteínas y los mecanismos moleculares que los sostienen. Cuando ese equilibrio se rompe, el reloj ovárico acelera.

Este envejecimiento temprano no solo condiciona la maternidad. También impacta en la salud de la mujer en etapas posteriores de la vida, con vínculos estrechos con la menopausia precoz, la osteoporosis o las enfermedades cardiovasculares.

Ciencia para descifrar un enigma

Conscientes de este reto, el proyecto —coordinado desde INCLIVA en colaboración con la Universitat de València (UV)— busca comprender los mecanismos moleculares que gobiernan el envejecimiento ovárico. ¿Qué rutas celulares marcan la diferencia entre un ovario joven y uno envejecido? ¿Qué papel juegan los procesos de inflamación, el estrés oxidativo o la reparación del ADN en la calidad de los ovocitos?

La investigación se centra en analizar cómo estos procesos biológicos se entrelazan, y cómo pequeñas alteraciones en ellos pueden anticipar o acelerar la pérdida de fertilidad. Descifrar este lenguaje interno es el primer paso para diseñar soluciones clínicas que permitan acompañar mejor a las mujeres en su recorrido vital.

Herramientas para mirar dentro del tiempo biológico

El trabajo combina técnicas de biología molecular, genómica y proteómica con modelos celulares avanzados que permiten observar el deterioro ovárico en condiciones controladas.

Se estudian biomarcadores que actúan como señales tempranas de envejecimiento, abriendo la puerta a diagnósticos personalizados que indiquen a cada mujer el estado real de su reserva ovárica. También se desarrollan aproximaciones innovadoras para modular los procesos celulares implicados, desde antioxidantes específicos hasta estrategias que estimulan la reparación genética.

De este modo, el laboratorio se convierte en un lugar donde el tiempo biológico puede ser analizado, ralentizado y, quizás, algún día, redefinido.

 

Más allá de la fertilidad: un cambio de paradigma

Este proyecto no busca únicamente ayudar a retrasar la maternidad. Su alcance es mayor: mejorar la salud reproductiva como parte esencial de la salud integral de la mujer.

Si logramos comprender y modular el envejecimiento ovárico, no solo aumentará la posibilidad de embarazo en edades más avanzadas, sino que también se reducirá el riesgo de enfermedades asociadas a la menopausia. Será posible ofrecer a las mujeres una medicina más personalizada, capaz de acompañarlas en todas las etapas de su vida, respetando tanto sus decisiones vitales como su bienestar físico y emocional.

Además, este conocimiento puede contribuir a democratizar el acceso a tratamientos reproductivos más eficaces, evitando desigualdades entre quienes pueden costear técnicas avanzadas y quienes no.

Ciencia contra el reloj

El ovario, ese reloj silencioso que cada mujer lleva consigo, ha sido durante demasiado tiempo una frontera infranqueable. Hoy, gracias a proyectos como este, comienza a revelarse como un sistema que puede comprenderse, cuidarse y, en cierta medida, transformarse.

El envejecimiento es inevitable, pero no inmutable. Y ahí reside la fuerza de la ciencia: en ofrecer nuevas formas de reconciliar la biología con los deseos humanos, el tiempo del cuerpo con el tiempo de la vida.

Desde València, esta investigación abre un horizonte donde la maternidad y la salud de las mujeres no estén dictadas únicamente por un calendario biológico, sino por un equilibrio más justo entre naturaleza, tecnología y libertad personal.

Porque entender el envejecimiento ovárico es también una forma de entendernos mejor como sociedad: una sociedad que cuida, que acompaña y que transforma el futuro con conocimiento.

Compartir en redes: